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miércoles, 13 de febrero de 2019

En toda ausencia se encuentra algo.

Noche tranquila, sin viento, con calma.
Silencio absoluto, sin interrupciones, con paz.
Cielo nublado, sin estrellas, con luz.
Aire puro, sin humo, con olor.
Camas deshechas, sin calor, con vacío.
Ropa caótica, sin orden, con bulto.
Pensamientos agitados, sin sentido, con emoción.
Respiración tranquila, sin prisa, con ritmo.
Ojos cansados, sin sueño, con razón.
Disfruta de la falta de compañía, sin lágrimas, con pasión.



AmadA

miércoles, 16 de enero de 2019

Uno de enero

Nunca un uno de enero fue tan silencioso para respirar esta paz,
ni una noche de lluvia chispeante animaba de este modo las calles.

La mirada perdida en la belleza de la noche mientras soplo para expulsar el humo,
ese que se pierde con la brisa helada.

Y cuando reventaba por dentro me sentía en calma.

Disfrutando del sonido de la oscuridad y respirando entre decenas de árboles,
es así como daba fin a mi primer día.

Feliz aún con las disputas de dentro,
feliz aun con los ojos abiertos.


AmadA

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Por ser mejor (parte 2)

...Y aquí venía el problema, es que sufro insomnio.

¿Como es posible que sintiese que el día había sido productivo si realmente no había acabado?, ¿Si en vez de intentar dormir, esas horas, me habrían servido para hacer más cosas?

El miedo que tenía cada mañana, tras haber dormido escasos minutos, poquísimas horas o incluso nada, era que ese día yo no llegaría a ser del todo productiva por que no había descansado lo suficiente. Si quería dar el 200% al día, sin dormir no sería capaz de dar el 50% siquiera. Y esto rompería mis esquemas, mis planes, y a mi.

Aquí entraba otro factor con el que luchar, un contrincante duro.

Lo dí todo contra el. Busqué remedios para que se fuese, intente dar todo de mi aunque el cuerpo no me ayudase, intentaba no pensar en el. Luche como nunca antes he luchado contra nada ni nadie. Era lo único que me ronroneaba la cabeza todos los días, sin parar, la misma idea y el mismo problema haciendo eco. Llegó un momento en el que no pude más. Llegó el momento de tirar la toalla. Justo en ese momento lo entendí.

La única manera de ganarle la batalla era dejando de luchar contra el como un contrincante, y acogerlo como a un amigo.



AmadA

miércoles, 7 de noviembre de 2018

En ese cielo encontré, esas pinceladas de blanco papel.

En ese cielo encontré, esas pinceladas de blanco papel.

Esta cita la escribí en octubre de 2017, una nota que no dice nada más que la primera linea de este post.

No se si en alguno de mis post he mencionado esta frase. Tampoco se si a esta cita le he dedicado tiempo para comentarla. Solo recuerdo la sensación que sentía, en el momento que miraba al cielo ese día soleado con ciertas nubes creando formas preciosas en ese lienzo azul.

Hace mucho que no me pierdo tanto en las nubes, antes lo hacía más. Era parar el mundo dentro de ti y gozar del instante, situación o cosa que tenías bajo tu poder. No existía ni dolor, ni preocupación, ni nada malo. Tampoco la felicidad, ni alegría, ni nada bueno.

Solo había calma.

Aire limpio y puro. Instante personal y único. Donde y cuando fuese.

En ese momento de calma era cuando yo era más yo. Realmente, era yo, en toda mi esencia.