Nunca hago planes a largo plazo.
Se donde estoy el día de hoy, pero no puedo saber donde estaré en el de mañana. No me parece lógico pasar el momento de ahora, el único momento del que soy dueño, pensando en lo que haré en el tiempo de después.
Quizá la persona con la que haga el plan ya no me quiere en su vida, quizá soy yo la que no quiero vivir ese día, o quizá ya no me apasiona el plan.
A su vez, a modo de controversia, tengo que tenerlo todo bajo control, en orden.
Las herramientas que tengo son para controlar el día, hasta el día de mañana no pienso cederte mi tiempo, ya que en ese intercambio, la que pierde, soy yo.
Me gustaría poder explicar a todos y cada uno de mis amigos, mi manera de vivir. 24h en las que tienes que distribuirte para alcanzar aquello que en ese día realmente te apetece hacer y sentir. Todo sería más fácil si el mundo lo entendiera, más que nada, por que en ese momento sabríamos que todos están haciendo las cosas por pasión y no por compromiso. Gracias o por desgracia, con esta filosofía he perdido más personas de las que he ganado, pero he ganado más experiencia de la que me he podido perder.
Si todavía no has probado vivir así, te reto a que lo hagas. Se vive más feliz con uno mismo.
AmadA
No hay comentarios:
Publicar un comentario