No sabes lo bien que me vendrías aquí, al lado.
Hace no mucho me di cuenta de que te extraño, te extraño no como cuando llevas días sin ver a tu madre, o hace meses que no abrazas a una buena amiga. Te extraño como una manta en una noche de invierno, o como el café por las mañanas.
Esta es una de esas noches en las que me duele que no estés, donde siento tristeza por dentro.
Te anhelo.
Quizá hice algo mal, o simplemente te aburriste de mi cariño, pero por alguna razón, no te tengo entre mis brazos. Triste es poder escribir este dolor que siento por dentro al mundo, menos a ti. Y aunque te lo dijera, te daría igual, como todo lo demás.
No se si metí la pata o no me quisiste querer.
Aun y todo, se que me
He intentado, por activa y pasiva, olvidarte, sacar tu recuerdo de mi, pero cuanto más lo intento, más parece que te incrustes. Supongo que aprenderé a vivir con esta presión en el pecho.
Ojalá leyeses estas palabras. Ojalá te dieses por aludido. Ojalá vuelvas.
AmadA
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