martes, 7 de agosto de 2018

Mi experiencia Zero Waste, Agosto 2018

A principio de año, como todos los años, tenía una lista de propósitos que había ido creando a lo largo del año anterior con la idea de dejar escrito todo aquello que quería cumplir y así no olvidaros. Este año, el propósito más completo y difícil de algún modo, era informarme y adentrarme en un estilo de vida más Zero Waste.

Para aquellos que hayan leído este concepto por primera vez en este blog, decir que el Zero Waste consiste en vivir de manera que no crees residuos con aquello que consumes para dañar al planeta lo menos posible, y con esto vivir más concienciado sobre lo que consumes y haces. 

Desde pequeña, me dijo mi madre, he sentido una atracción muy fuerte sobre el planeta y su bien estar, por lo que cuando leí de que trataba este estilo de vida quise adentrarme en el costase lo que costase.

La primerísima razón por la que quise ser una persona Zero Waste fue por que me repugnaba ver la cantidad de basura que generábamos en casa como en la calle, y ver que lo que más consumimos a cantidades excesivas es el plástico. Un material barato, resistente, duradero, y sobre todo, dañino. Por lo que al estar horrorizada ante esta situación, tome cartas en el asunto, sobre todo, para poder dormir más tranquila por las noches.

Empece haciendo cambios minúsculos como cambiar las bolsas de plástico por las de tela o dejar de usar pajitas, claro que cuando empece con estos cambios apenas estaba bien informada, por lo que no todo lo que estaba haciendo era, digamos, "lo más acertado".

Como pensaba que con esos simples cambios ya había echo la mitad de trabajo decidí informarme mejor.

Menuda sorpresa, o susto, me lleve al ver la cantidad de cosas que conlleva la vida Zero Waste. Lo que más llamo mi atención era ver que no era la única con esta filosofía, de echo, hay gran cantidad de personas que llevan MÁS DE 10 AÑOS con este estilo de vida, y ver esto me dio las fuerzas que necesitaba para tomarme este reto más enserio.

Lo más esencial de este estilo de vida es saber que el problema no es solamente el plástico, ni materiales dañinos, sino todo aquello que sea de un solo uso.

La lista de cosas que cambiar es interminable: usar bolsas de tela, evitar todo tipo de vajilla de un solo uso, adiós botellas de plástico, compra a granel, menstruación más sostenible, mundo textil concienciado...

Aquí es cuando yo empiezo a hacer mi cambio de vida. Todavía me queda mucho que poner en práctica, y que aprender, pero cuento con el apoyo de mi madre, que en este caso es fundamental ya que vivo bajo su techo, y no solo me anima, sino que ya a aplicado varios de estos cambios junto a mi.

Realmente cuesta muchísimo cambiar a esta forma de vivir, pero no hay que desistir por que cometas errores. Espero acabar el año generando una cantidad mucho más pequeña de residuos que el de ahora.

Este cambio también te ayuda a ser más consciente en tus hábitos y consumo, y junto a esto viene unido de cierta manera el minimalismo. Ya que solo consumes lo justo y necesario, no necesitas tantas cosas como las que tienes, te deshaces de la dependencia y la falsa idea de "necesitar algo" sobre los objetos que posees y sobre todo, te hace la vida más sencilla.

Mi consejo de este año para mis más allegados, es que se informen sobre este tema y que se animen a dar el cambio. Solo se vive una vez, y yo he decidido hacerlo de una manera menos contaminante que la mayoría de personas. 



AmadA

No hay comentarios:

Publicar un comentario