domingo, 31 de diciembre de 2017

Fin de año 2017

Nos encontramos a escasas horas de que finalice el año 2017, y como todos los años, me gusta hacer una recopilación de todo el año a modo de reflexión.

INCLEIBLE el año que he vivido. Empece el año queriendo comerme el mundo y con ganas de superar el año anterior, como siempre. Mi primer recuerdo es en los carnavales de mi pueblo el mes de Febrero que desfasé como nunca y me desviví entre el trabajo y la fiesta, cada día como máximo dormiría unas cuatro horas y al próximo día estaba como una rosa. Cuando llegó Marzo yo no paraba de repetir al mundo que ese estaba siendo mi PUTO año, y es que tras unos maravillosos carnavales y a un mes de irme de viaje, me sentía una reina, nada podía conmigo. Abril fue uno de los meses clave de este 2017. Me fui con dos de mis mejores amigas a Malta y me enamoré del lugar, de la vida y sobre todo de la gente que conocí. Todo iba crechendo. El mes de Mayo podría calificarlo como el mes de aventuras con Fetah. No hubo aventura que no se nos ocurriese, moviéndonos de aquí para allá, solas o acompañadas, a lugares lejanos como de cerca... Menudas excursiones aquellas. Junio y el final de curso donde por fin me saque el bachillerato artístico, que fue junto al mes siguiente donde aprobé selectividad y me cogieron en el ciclo de diseño gráfico publicitario, pero a su vez aquí es donde se torció mi PUTO año. Con más sed de viaje, nos escapamos el mes de Julio un fin de semana a un camping donde pude hacer un pause para recapacitar sobre todo lo que estaba viviendo en lo que llevaba de año. Agosto, el mes más caluroso en el que fuimos al camping, donde visitamos varios lugares incleibles y donde pensaba que estaba levantando cabeza en cuanto a mis problemas de salud. Y en este mismo mes, me escapé a Haro, La Rioja con los que a día de hoy considero familia. También hicimos ciertas escapadas este mes y salimos de fiesta poniendo toda la carne en el asador. Agosto fue el mes más loco. En Septiembre con la llegada del nuevo curso conocí a gente maravillosa con la que tengo la suerte de poder compartir mi día a día. Octubre, un mes más, pero en Noviembre pudimos juntarnos toda la familia, fue el cumpleaños de mi hermana, cogimos más relación los del ciclo y yo iba mejorando de salud. Además este mes hicimos varias salidas y comenzamos con el último proyecto del año. Diciembre, mes cursi me gusta llamarlo. Cumpleaños, navidad, reencuentros, fin del último proyecto, experimentos y un final algo grisáceo. En resumen, un año con muchas primeras veces.

Así visto pinta un año de maravilla, pero siendo realista, este año ha sido, tal cual, una montaña rusa. Las cosas buenas han sido bestiales y las malas muy pésimas. Pasé dos veces por unas depresiones muy amargas, he tenido que cambiar mi estilo de vida drásticamente por mi problema de estomago, más ataques de ansiedad, muchas lloreras y por último insomnio. Cabe destacar lo mucho que empatizo con la gente que quiero y en parte he sufrido junto a ellos su dolor. Me he dado cuenta que he dejado a gente muy importante en mi año anterior por el camino, o que me han olvidado ellos. He perdido el control de mi vida incontables veces este año, pero conseguí hacerle frente a todo y ahora es el momento de decir adiós a este año tan montaña rusa.

Ojalá pudiese nombrar cada persona y momento que han sido mi alegría este año, pero todo eso lo tengo guardado bajo llave en mi corazón.

Gracias, muchas gracias a todas las personas que sois presente, por que aunque vosotros no lo sepáis, habéis sido mi empuje en los momentos malos y gracias a vosotros puedo decir en este día, que el 2018 podrá darnos los palos que quiera, que si os sigo teniendo al lado, lo superaremos fácil. Espero haber sido tan importante en vuestras vidas como lo habéis sido vosotros en la mía.

Gracias familia, vamos a por el 18.



AmadA

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